martes, 14 de febrero de 2012

O Caminho Português de Santiago. Día 0.

05/02/2012

       El día antes de emprender la aventura del camino decidimos dar una vuelta a la ciudad de Oporto en bicicleta y de paso enseñarle la ciudad a mi hermano. Pasamos por los sitios más emblemáticos del centro histórico, como la Sé, la Cámara Municipal, la estación de tren S. Bento, las innumerables iglesias, las callejuelas por donde pasa la peregrinación a Santiago, el puente de Luís I, etc. Comimos a los pies de este puente en un pequeño restaurante de comida tradicional portuguesa. Después continuamos la visita bordeando el río Duero hasta llegar a su desembocadura y al faro. En este tramo nos cayeron cuatro gotas, las únicas de todo el viaje. Seguimos por el paseo de la costa hasta el Parque da Cidade y ya nos introdujimos en la ciudad de nuevo por la Avda. Boa Vista. La mayor parte de recorrido es por carril bici, y al ser domingo no había mucho tráfico por la ciudad, lo cual hizo más cómoda la visita. Con la tontería hicimos 40 km, increíble.



Avda. dos Aliados
Cámara Municipal
Estación de tren
São Bento


Puente Luís I

Faro de Oporto junto desembocadura del Duero


Océano Atlántico


Por la tarde-noche salimos a pasear y le enseñamos a mi hermano los monumentos que no habíamos visto por la mañana, como la antigua Universidad, la Torre de los Clérigos y la Librería Lello. Rematamos la jornada con una francesinha para cenar.

jueves, 2 de febrero de 2012

Días de Nieve



La semana pasada estuvimos en el Parque Natural de Serra da Estrela. Aquí se encuentra el pico más alto del país (1993 m) y el único sitio donde nieva para poder esquiar. Es un sitio precioso, increíble. Nos quedamos con muchísimas ganas de volver y explorarlo mejor porque este lugar ofrece todo tipo de actividades de ocio a lo largo del año, excursiones a pie, en bicicleta, a caballo, pesca, piragüismo, y un montón de cosas más muy interesantes. Lo curioso de esta montaña es que el punto más alto está en el centro de una rotonda con un Torre que construyeron para que alcanzara los 2000 m de altitud. Esta vez había poca nieve, pero la suficienta para que algunos tramos de la pista de sky estuviera abierta. Lo que sí había era hielo en los sitios sombríos, algún laguito congelado y muchos muñecos de nieve en los bordes de la carretera. Pudimos tirarnos bolas de nieve, ¡que cosa más simple pero que ilusión hace!

En la cima hay un "Shopping Center" centrado en los productos de la zona y del país. Nosotros probamos diferentes tipos de queso, jamón y vino. Una buena cata servida por una sabia vendedora. Finalmente sucumbimos al poder del queso y compramos un buen trozo.

Fuimos al Centro de Interpretación de Serra da Estrela, en la ciudad de Seia. Esto es un espacio de educación ambiental y concienciación sobre el patrimonio ambiental que reúne esta montaña. Es una auténtica pasada porque es un recorrido por diferentes salas, con proyecciones, paneles interactivos muy divertidos, fotografías y maquetas. Tuvimos un guía muy simpático que intentaba hablar el mejor castellano porque estuvo trabajando en Barcelona hacía más de 20 años. Nos explicó detalladamente cada uno de los aspectos que dan originalidad a esta sierra tales como que aquí se produjeron fenómenos de glaciación visibles hoy en día en su geología. La gran diversidad de flora y fauna. Y que sus lagos constituyen una de las mayores reservas de agua dulce del país, con un sistema de producción de energía hidroeléctrica que fue un ejemplo singular en la historia industrial de Portugal.


Aprovechando los bloques de granito
para construir casas
Al otro lado de la Torre se encuentra el Valle Glaciar del Zézere, por el que trasncurre el río del mismo nombre. Este valle es un claro ejemplo de la interferencia de los glaciares en el paisaje, creando esa forma de “U”. Las laderas de este valle son muy empinadas, cubiertas de bolas y bloques de granito desorganizados. Es un paisaje alucinante. Al otro extremo de esta formación se encuentra la población de Manteigas. 


Valle Glaciar del Zézere



Los perros de Sierra da Estrela son una raza única de este paraje. Hoy en día los crían para que no se pierda la pureza de esta raza. Al mismo tiempo se ha convertido en un negocio porque los venden en cada pueblo que atraviesas. Al margen de esto nosotros pudimos ver muchos de diferentes edades, desde cachorritos de un mes hasta ancianitos. Todos preciosos. Se trata de un perro grande y corpulento, de pelo largo castaño o negro y con la cara siempre negra. A pesar de estar detrás de la verja pudimos jugar con unos cuantos perros que se empujaban los unos a los otros para que les acariciásemos.


¿A que son preciosos?
Una de las cosas típicas de esta zona es el requesón con mermelada de calabaza. Lo probamos en un restaurante y estaba delicioso, además le habían dado un toque de canela lo que daba mayor contraste de dulce con el salado. Exquisito para nosotros. Sin embargo, en portugal el significado de esta palabra es bien distinto, designa algo raro. Esto nos dio pie a entablar una conversación muy alegre con el dueño del restuarante y el camarero. Los del norte tienen esa fama de ser gente muy abierta, y yo añadiría, amables y siempre acaban las conversaciones con buenas palabras hacia nosotros. Nos fuimos de allí la mar de contentos. Estamos conociendo a gente muy agradable. Volveremos para hacer más excursiones seguro.

Os dejamos más fotitos para que apreciéis mejor esta maravilla.



Aprovechamiento del granito en estado puro



Valle Glaciar del Zézere




miércoles, 1 de febrero de 2012

Peniche tiene de todo

Llegando a casa después de nuestra vuelta en bicicleta vimos un burro súper guapo. Le dimos de comer un poco de hierba pero por la tarde volvimos a pasar para darle tres zanahorias. Es súper bueno y dócil. Fue muy gracioso ver y oír como se comía las zanahorias. Daba pequeños mordisquitos a la zanahoria con un fuerza increíble. Si es que en Peniche hay muchos animalitos.
 





lunes, 30 de enero de 2012

Restaurante O Truão

Con la excusa de ir al restaurante donde trabaja nuestro amigo António visitamos las ciudades de Santarém y Fátima. La primera, bañada por el río Tajo, es conocida como la Capital del Gótico por los innumerables edificios construidos en ese periodo. No tuvimos mucho tiempo para disfrutarla, sin embargo nos gustó mucho el Mercado Municipal por su fachada con paneles de azulejo blanco y azul;  y el Jardín Porta do Sol, un magnífico mirador en el que todavía se conservan las murallas de la antigua alcazaba de la ciudad. Tras el breve paseo seguimos de camino a Fátima, en concreto a Boleiros al Restaurante O Truão.


Entramos en un pequeño comedor con la chimenea encendida, las paredes son de piedra oscura, las ventanas y algunos farolillos son vidrieras de colores, las mesas de madera oscura y bancos alargados, símbolos de caballeros, ... . Parecía que estuviésemos comiendo dentro de un castillo.
Nos dejamos aconsejar por António y probamos los churrasquinhos de morcela e chouriço, el bacalhau à Lagareiro y el borrego à tia Bia bañado por un vino tinto de la región de Ourém. Los postres estaban expuestos en una mesa redonda y podías ponerte todo lo que quisieras. La comida estaba deliciosa, todo aderezado con un aceite de oliva exquisito que ellos mismos producen.

Restaurante O TruãoEste Restaurante es una reconstrucción de un antiguo molino de aceite, con el sistema romano de prensado de la aceituna. Es una casa de piedra enorme con diferentes espacios y salas preparadas para abarcar todo tipo de eventos, incluso música en vivo. Mientras caminábamos por las salas no dejaba de pensar en mi hermano vestido de cavaller. Seguro que este sitio le encanta y se imagina igual que yo una jornada gastronómico-temática.

Como dato de interés, apuntar que este restaurante ha recibido diferentes premios y distinciones gastronómicas, así como la presencia de personajes ilustres tanto a nivel nacional como internacional. ¡Ah! El significado de O Truão es El Bufón.

Si queréis saber un poquito más aquí os dejo el link para que paseéis por sus salas y averigüéis quién ha pasado por este sitio magnífico.



Por la tarde, António nos mostró el Santuario de Fátima y nos explicó muchas cosas interesantes relacionadas con el Santuario y el pueblo. Muito obrigada, António! Sempre aprendemos com você.

domingo, 29 de enero de 2012

Segundo Semestre

La época de exámenes acabó con éxito, todo aprobado y con buenas notas. Las clases no se retoman hasta finales de febrero, así que tenemos previsto realizar unos cuantos viajes por este fabuloso país. 

Esperamos que os guste y os animéis a visitarnos a nosotros y a todos estos lugares.


viernes, 27 de enero de 2012

Casualidades

El camarero que nos atendía hablaba un español con cierto acento andaluz. Le preguntamos si lo había aprendido por la afluencia de turistas españoles. El se río y dijo:
- ¿Crees que esto se aprende trabajando?
- Eres español.
- Casi, he vivido en Valencia durante muchos años.
- Vaya nosotros somos de Castellón.
- Ah! Benicásim, Oropesa, ... muy bonita aquella zona.
- Nosotros vivimos en Benicásim.
- Anda, no me digas. Yo soy muy amigo de tal, del otro, estuve trabajando en el Restaurante Don Ros. Me acuerdo de tal persona, de aquel bar, de ..... qué buenos momentos pase en aquella época.

Después de contarnos sus viviencias por aquellos lares hace unos veinte años nos invitó a unos carajillos "quemaos". Los mejores que probaremos en Portugal, sin duda.

Gran personaje, Toni el portugués.


jueves, 19 de enero de 2012

Naturaleza

Los campos están repletos de flores amarillas y tréboles
Ayer salimos de nuevo en bicicleta por el Barragem de S.Domingos. Hizo un día precioso, parecía primavera. A medida que nos adentrábamos en aquel paraje dejábamos de oír los ruidos de la ciudad para encontrarnos con los de la naturaleza. Lo primero que vimos fueron unas ovejas y unas cabras pastando, alrededor campos de coles. Esta vez el terreno estaba seco, sólo nos encontramos con pequeños charcos o barrizales que pudimos esquivar y no pringarnos. Pasamos por debajo de pinos, eucaliptos, encinas y robles. Casi llegando al final vimos dos cisnes, uno negro y otro gris, que se echaron a volar al notar nuestra presencia. Una vez encontramos el final del camino nos paramos a descansar un ratín. Nos sentamos y contemplábamos aquel sitio privilegiado, rodeados de campos, flores, árboles, el lago y silencio. Sólo oíamos como saltaba una rana al agua, y veíamos como los peces se movían cerca de la superficie. Tumbados veíamos el cielo azul, sin nubes, en calma. Cuanta paz y tranquilidad, qué placer. Lucas se hubiese quedado ahí hasta el atardecer. Nos pusimos en pie y vimos otro rebaño de ovejas pastando que se acercaba rápidamente, así que nos apresuramos a salir de allí. De nuevo en ruta vi a un conejito cruzar el camino con pequeños saltitos, qué bonito era. También vimos patos nadando, uno de cabeza verde. En una de las bajadas más fuertes Lucas tomó velocidad y a su lado bajaba volando una garza, increíble. Y justo en ese momento yo escuché algo que se movía entre los arbustos. Buf, cuánta vida hay en ese lago. Llegando al final vimos unas cuantas gaviotas bañándose y tomando el sol en la orilla de este paraje. ¡Ah! y saliendo de casa vimos un halcón.

Sitio ideal para ir de picnic
Fue un día fantástico, naturaleza, sol, entrenamiento para El Camino y al llegar a casa arroz negro para comer. Rico, rico.